15 de Octubre: Día Internacional del Duelo Perinatal

Publicado el 15 de Octubre, 2025

15 de Octubre: Día Internacional del Duelo Perinatal

Hoy ponemos el foco en un tipo de dolor que la sociedad, muchas veces, prefiere no nombrar: la pérdida de un bebé durante el embarazo, el parto o poco después de nacer.

Es un dolor inmenso que rompe la lógica de la vida. Para esa mamá y ese papá —y para toda la familia— no se perdió solo un embarazo o un bebé; se perdió un futuro entero, una identidad, sueños y una familia que estaba naciendo.

Y aquí surge una pregunta fundamental para amigos, familiares y acompañantes: ¿cómo sostenemos ese dolor?

Si estás cerca de alguien que atraviesa un duelo perinatal, es probable que no sepas qué decir o qué hacer. A veces, por miedo a equivocarte, terminás haciendo o diciendo algo que hiere más. Lo más importante es que tu intención sea el amor y el respeto. Te dejo algunas recomendaciones:

Nombrar al bebé y validar la pérdida

Evitá frases hechas como: “está en un lugar mejor”, “ya tendrás otro”, “fue la voluntad de Dios”. Estas expresiones, aunque bienintencionadas, anulan el inmenso amor que ya existía y el dolor por no poder dárselo a su hijo o hija.

Usá el nombre. Nombrarlo le da existencia y lo hace parte de la historia familiar. Si no lo tenía, podés decir “tu bebé” o “tu hijo/a”.

Reconocé su maternidad y paternidad: “siento mucho la pérdida de tu hijo/a.” Al hacerlo, reconoces que son mamá y papá, y lo serán toda la vida.

Ofrecer ayuda práctica, no solo preguntas.

La familia en duelo está agotada. Muchas veces no tiene energía para pedir ayuda.

En lugar de preguntar “¿Necesitás algo?”, proponé acciones concretas:

“Te llevo una cena caliente el martes”,

“Voy a pasar a limpiar el jueves, decime la hora”,

“Llevo a tus hijos al parque un rato para que descanses”.

El tiempo no cura, pero el amor acompaña

El duelo perinatal no tiene fecha de caducidad. Tu presencia puede ser un bálsamo, incluso meses o años después.

Recordá las fechas importantes: el día de la pérdida o la fecha probable de parto. Un simple mensaje como “hoy me acuerdo de tu bebé” vale más que mil palabras.

Escuchá sin juzgar. A veces, lo único que necesitan es silencio, presencia y una mano que sostiene.

Tené empatía con los recordatorios físicos: el cuerpo que sigue pareciendo embarazado, la leche que sale, la ropa más grande que aún necesita. Todo eso duele. No hagas comentarios sobre su cuerpo, acompaña su proceso y preguntá cómo está.

El duelo perinatal es un camino difícil, pero nadie debería recorrerlo en soledad. Seamos la tribu que nombra, que escucha y que sostiene en silencio, por esas madres, padres y hermanos sin su bebé en brazos, por esos bebitos amados que se fueron muy pronto.

¿Te gustó este artículo? ¡Compártelo!

Los ciclos de Marha

Acompañamiento profesional y humano en embarazo, nacimiento y puerperio para vivir esta etapa con plenitud y seguridad.

Desarrollado por RodriP