Día Latinoamericano de la doula: una doula para cada mujer
Publicado el 15 de Abril, 2026

Hoy, 15 de abril, celebramos el Día Latinoamericano de la Doula, en homenaje a Jacqueline Pérez Sanjurjo. Nacida en Puerto Rico, fue doula, educadora prenatal e impulsora incansable de los derechos de las mujeres en el nacimiento. Jackie no solo acompañó familias: promovió cambios concretos, entre ellos una ley de acompañamiento durante el parto en su país. Su deseo era claro y urgente: “una doula para cada mujer”, para que ninguna tenga que atravesar su proceso de gestación, nacimiento o puerperio en soledad.
En nuestro país, hace casi veinte años que el Instituto Perinatal de Uruguay (IPU) asumió el compromiso de formar doulas con una mirada integral y humana, sembrando una cultura de acompañamiento respetuoso que ha sostenido a muchísimas familias. Este trabajo se sostiene bajo un código de ética que regula la presencia y encuadra claramente los beneficios y limitaciones del rol.
Hablemos del acompañamiento de las doulas:
- Apoyo prenatal: se reúne con la familia para conocerla, responder preguntas, aliviar temores y ayudar a elaborar un plan de parto.
- Acompañamiento en el nacimiento: ofrece presencia continua desde que comienza el trabajo de parto hasta las primeras horas con el recién nacido, ayudando con cambios de posición, técnicas de relajación y apoyando emocionalmente.
- Apoyo posparto: enseña cuidados básicos del recién nacido, apoya con la lactancia materna y ayuda a la madre y al referente afectivo a adaptarse.
- Defensa de derechos: informa acerca de derechos y los procesos fisiológicos a las familias, para que puedan tomar decisiones informadas en cada momento.
Acompañar no es “ayudar”, es estar. Implica una presencia que no juzga, que valida cada emoción y que brinda información para decidir con mayor libertad. Para la pareja o referente afectivo, también puede ser un alivio, porque permite que cada quien encuentre su lugar y pueda estar presente con herramientas y con respaldo.
Ese acompañamiento no reemplaza a nadie: se integra. Las parteras cumplen un rol fundamental aportando su saber académico y un cuidado cercano que sostiene la fisiología del proceso. Las ginecólogas y ginecólogos son los especialistas para evaluar y actuar cuando la salud requiere una intervención médica precisa. La doula suma desde el sostén emocional, la información sobre derechos y la presencia continua. Cuando cada rol es valorado, las familias se sienten más cuidadas.
La evidencia científica avala los beneficios de la presencia de la doula: el acompañamiento continuo reduce la probabilidad de intervenciones innecesarias y favorece vivencias más positivas y amorosas.
En nuestra región siguen ocurriendo avances importantes. La reciente reglamentación del trabajo de las doulas en Brasil es una señal alentadora del reconocimiento que este acompañamiento merece y del camino que América Latina sigue construyendo en torno al nacimiento respetado.
Hoy celebramos al IPU por sostener la formación, celebramos la memoria de Jackie por darnos impulso y celebramos las particularidades de nuestro territorio latinoamericano. También hacemos un llamado a que más mujeres se sumen a este propósito y que más familias confíen en el acompañamiento de una doula.
Porque nacer acompañada no debería ser un privilegio, es un derecho de todas.