El mundo que se mueve cuando operan a un hijo/a

Publicado el 8 de Julio, 2026

El mundo que se mueve cuando operan a un hijo/a

La columna de hoy, y también la de la próxima semana, nacen de una experiencia personal: la operación de amígdalas y vegetaciones de mi hijo. Lo comparto porque me parece importante hablar de estas cosas, y porque a mí me ayudó leer la experiencia de otras mamás para sentirme más tranquila.

Hacía aproximadamente un año, veníamos teniendo seguimiento médico porque Joaquín no respiraba bien, roncaba y tenía apneas del sueño. Entre controles, radiografías y consultas con otorrinolaringología, se llegó a la conclusión de que la operación era el mejor camino. Y con eso, la decisión como papás de hacerlo o no. El padre estaba más convencido y yo muy miedosa, pero finalmente en enero tomamos la decisión. Desde ese momento hasta la operación pasaron cinco meses.

Desde la mutualista el protocolo es amoroso y respetuoso: incluye tres consultas con psicóloga, donde ella le explicó todo el proceso a Joaquín, lo llevó al block quirúrgico y le mostró cómo sería la operación con mucho detalle. También contempla el ingreso al block quirúrgico en un autito (evidencia en la foto de la columna) y la posibilidad de ponerse disfraces, no para distraer, sino para humanizar un momento que suele ser bastante frío.

Sabiendo que no en todos los centros de salud es así, quiero hablar de lo que para mí fue lo más importante: la anticipación en casa.

Desde el momento uno le contamos a Joaquín sobre la operación, qué implicaba, y por qué lo hacíamos. Cada vez que tuvo preguntas o dudas le contestamos con honestidad, y él fue asimilándolo de a poco, así que cuando habló con la psicóloga por primera vez él ya sabía a qué iba. En cierto momento le surgió el miedo a “cuando lo durmieran”, y lo hablamos con la psicóloga, ella le dijo que era para que no le doliera la operación y eso le dio alivio.

Muchas veces se dieron conversaciones incómodas, con llanto, con angustia, y cada vez fueron tomadas en serio sus palabras y sentimientos, sin minimizar, y volviendo a explicar todo.

Yo como mamá hice mi propio proceso, acompañado por mi psicóloga, porque se despertaron muchos miedos. En el espacio terapéutico fui desmenuzando eso que sentía, fui bajando a tierra las posibilidades, y me fui haciendo a la idea yo también. De alguna manera sentía que lo estaba traicionando, por someterlo a algo que le iba a doler. También tenía terror a que le pasara algo malo. Cosas que fui charlando con la psicóloga y encontrando de dónde venían esos miedos, que no tenían que ver tanto con la operación en sí misma, sino más bien con mi propia historia.

En el camino de la mapaternidad, vamos tomando decisiones cada día, basándonos siempre en lo que creemos mejor para nuestros hijos e hijas, pero eso no quiere decir que no nos abracen las dudas y los miedos. En esta ocasión corroboré el poder de la anticipación, como un verdadero cuidado hacia mi hijo. Y también que para acompañarlos a ellos nosotras tenemos que estar sostenidas. Al final, esos cinco meses de espera no fueron tiempo perdido; fueron el espacio que necesitamos para mirarnos a los ojos, validar cada pregunta y construir la confianza de que, fuera lo que fuera que pasara detrás de esa puerta del block, lo íbamos a transitar juntos.

El próximo miércoles les cuento cómo fue la operación y la recuperación.

¿Te gustó este artículo? ¡Compártelo!

Recursos que pueden acompañarte

PDF

Comunicación y acuerdos en la pareja

Una guía para abrir conversaciones importantes antes del nacimiento: roles, expectativas, límites y necesidades, fortaleciendo el equipo que va a cuidar.

US$ 9
PDF

Vínculo con tu bebé desde la panza

Propuestas simples para fortalecer el vínculo con tu bebé durante el embarazo y acompañar la conexión emocional desde el inicio.

US$ 10

Los ciclos de Marha

Acompañamiento profesional y humano en embarazo, nacimiento y puerperio para vivir esta etapa con plenitud y seguridad.

Desarrollado por RodriP