En qué invertir en el embarazo: más apoyo, menos objetos
Publicado el 24 de Setiembre, 2025

Si estás esperando un bebé, o si alguien te pregunta qué regalarte, es muy probable que pienses en cunitas, peluches, ropa y todo tipo de objetos. La industria nos ha enseñado que un bebé necesita un sinfín de cosas. Pero, ¿qué pasaría si cambiamos el foco y pensamos en lo que realmente importa?.
Mi respuesta es clara: el bebé no necesita mucho más que a su mamá, y la díada bebé-mamá a papá o pareja si hay, o un entorno presente.
La verdadera inversión no está en lo material, sino en el bienestar de la familia que está naciendo. En lugar de acumular objetos, la verdadera preparación del hogar para recibir al nuevo integrante se encuentra en el apoyo, el conocimiento y el cuidado.
Entonces, ¿en qué deberíamos invertir o qué deberíamos pedir de regalo?
- Preparación para el nacimiento: Un buen taller de parto, el acompañamiento de una doula o una partera te darán herramientas emocionales y físicas para transitar ese momento con seguridad y confianza.
- Salud mental: El embarazo y el puerperio son etapas de gran vulnerabilidad emocional. Invertir en terapia o en el apoyo de un profesional de la salud mental puede marcar una diferencia enorme.
- Acompañamiento en el puerperio: Pedí que te regalen horas de acompañamiento posparto, una asesora de lactancia o simplemente que te visiten con la intención de cuidarte, no solo de conocer al bebé.
Si tu entorno te pregunta qué regalar, en lugar de pensar en objetos, podés sugerir acciones que valen oro:
- Comida: Pedí que te regalen viandas para llenar el freezer. Una comida caliente y nutritiva es un tesoro en los primeros días.
- Ayuda con las tareas del hogar: Que te ayuden con la limpieza, la ropa o lavar los platos. Estas acciones simples liberan tiempo y energía para que la nueva familia pueda descansar y conectar.
- Presencia sin invadir: Sugerí que te regalen tiempo y espacio para que la nueva familia se conozca, pero que sepan que están disponibles para ir a dar una mano cuando sea necesario.
Claro que hay cosas prácticas que son útiles. Una silla para el auto es imprescindible si tienen auto o van a viajar en uno, una cuna colecho puede ser muy funcional para un sueño seguro, un fular puede ser bueno para tenerlo pegadito a vos y un almohadón de lactancia puede ser de gran ayuda. Pero no son tan vitales como el apoyo emocional y físico. No son necesarios los peluches, las chichoneras, perfumes, chupetes, talcos, muñecos que respiran o dan palmaditas.
Los bebés necesitan alimento, abrigo, contención, interacciones humanas e higiene y los objetos no cumplen con ellas, y aquellos que sirven para calmar solo suplantan momentáneamente la necesidad de contacto del bebé. La verdadera inversión es en una base sólida de amor, contención y bienestar, porque una familia que se siente sostenida es una familia que puede cuidar y amar plenamente.