Nacer antes de tiempo: bebés y familias prematuras

Publicado el 19 de Noviembre, 2025

Nacer antes de tiempo: bebés y familias prematuras

Con motivo del Día Mundial del Prematuro, celebrado el pasado 17 de noviembre, quiero hablar de un tema que pocas veces recibe la profundidad que merece: la llegada de un bebé antes de tiempo y el impacto inmenso que esto tiene en toda la familia.

Un/a bebé es considerado prematuro o pretérmino cuando nace antes de las 37 semanas de gestación. Cuanto más cercano esté a ese límite, mayores son las probabilidades de que no requiera intervenciones complejas. Aun así, la inmadurez de sus sistemas es un factor central. Según su estado y la evaluación médica, algunos bebés pueden permanecer junto a su madre, mientras que otros necesitan cuidados de transición, intermedios o intensivos.

La prematuridad no es simplemente un nacimiento anticipado. Es un acontecimiento que irrumpe en la vida familiar, un bebé que lucha por adaptarse al mundo y una familia que debe encontrar herramientas nuevas para sostenerse. A nivel mundial, es la principal causa de muerte infantil y una de las mayores responsables de discapacidades en la infancia, según la OMS.

Se habla de madres y padres prematuros porque ellos tampoco estaban preparados para este nacimiento inesperado. La noticia suele llegar como un golpe, abriendo un camino de incertidumbre, miedo y profunda vulnerabilidad emocional, especialmente cuando la madre recibe el alta y el/la bebé debe permanecer internado/a. Esto no significa que la familia no pueda atravesar la situación, sino que necesitará sostén, información y un acompañamiento adecuado para hacerlo.

En estos momentos, el apoyo y la contención son esenciales. Conectarse con familiares, amigos/as o con personas que hayan transitado la misma experiencia puede aliviar el peso emocional. En Uruguay, AUPAPREM (Asociación Uruguaya de Padres con Hijos Prematuros) ofrece acompañamiento, algo que muchas familias describen como un antes y un después en este proceso.

La lactancia también ocupa un lugar central. Si la madre lo desea, es importante estimular la producción de leche desde el nacimiento mediante la extracción. Esa leche puede ser administrada al bebé cuando la institución lo permite o donada al Banco de Leche Humana. Contar con una Asesora en Lactancia puede ser de enorme ayuda, porque este camino es desafiante y sensible emocionalmente.

La presencia y el contacto son pilares para la recuperación del bebé y para el fortalecimiento del vínculo. Las familias tienen derecho a estar con su bebé tanto como la institución lo permita: hablarle, tocarlo, mirarlo o practicar el Método Canguro cuando está autorizado. Incluso el contacto más mínimo suma y tiene un impacto medible en la estabilización del bebé y en su bienestar emocional.

En Uruguay, las cifras más recientes indican que el 10% de los nacimientos son prematuros, lo que significa que 1 de cada 10 bebés llega antes de las 37 semanas. En 2024 nacieron aproximadamente 29.500 niños: unos 2.950 fueron prematuros, y cerca de 350 nacieron con menos de 32 semanas y/o menos de 1500 gramos. (Estos datos fueron extraídos del facebook de Aupaprem).

Cuando nace un bebé prematuro, también nace una familia prematuramente. Y ese nacimiento —tan sensible, tan vulnerable— necesita ser acompañado con empatía: desde lo social, desde los centros de salud y desde cada integrante del equipo que rodea a ese bebé y a quienes lo esperan.

Les dejo los datos de Aupaprem para que puedan contactarse en caso de ser necesario:

¿Te gustó este artículo? ¡Compártelo!

Los ciclos de Marha

Acompañamiento profesional y humano en embarazo, nacimiento y puerperio para vivir esta etapa con plenitud y seguridad.

Desarrollado por RodriP