Quién te acompaña en el embarazo, parto y puerperio: una decisión clave
Publicado el 13 de Agosto, 2025

Durante el embarazo, las decisiones más importantes que vas a tomar son: quién te acompañará en este momento de la gestación, quien estará a tu lado el día del nacimiento de tu hijo o hija y quien te acompañará en el posparto. No hablo solo de la pareja o papá del bebé —que si la hay, ocupa un lugar fundamental—, sino también del equipo de salud, de la familia, las amistades y cualquier persona que elijas para caminar con vos.
Estos procesos vitales y trascendentales en nuestra vida nos sensibilizan, nos vuelven más permeables a las palabras, gestos y miradas. Por eso merecés estar rodeada de gente que te haga bien, que respete tus decisiones, que te escuche sin juzgar y que te sostenga sin imponer.
Para tomar estas decisiones de forma informada, quiero comentarte las posibilidades que existen, aquellas que no implican un costo adicional y aquellas que sí.
Te presento primero las opciones que no implican un gasto extra para vos y tu familia:
- La elección de tu ginecólogo/a para los controles del embarazo.
- Los talleres de parto de la mutualista o el hospital.
- Los talleres y el acompañamiento de la policlínica de lactancia de la mutualista (no en todas hay, pero es bueno preguntar).
- El equipo de salud mental de la mutualista o del hospital.
A continuación, te cuento las opciones que sí implican una inversión adicional:
- Un/a ginecólogo/a con el/la que te sientas segura para que esté presente el día del nacimiento.
- Una sala de nacer o habitación individual para la internación.
- Talleres de preparación para el nacimiento o el acompañamiento de una Doula.
- Acompañamiento de una partera en el trabajo de parto en casa.
- Parto planificado en el hogar con un equipo especializado.
- Asesora en lactancia o puericultora, para acompañarte en el inicio de la lactancia.
- Acompañamiento en el puerperio.
Invertir en un acompañamiento respetuoso, amoroso y cercano puede hacer una gran diferencia en tu experiencia. No se trata de “tenerlo todo”, sino de ver qué es posible para vos y tu familia, priorizar y pedir apoyo.
Si no tenés la posibilidad de realizar gastos extra, aprovechá todas las instancias que te ofrece la mutualista o el hospital en donde te atendés. De verdad, harán la diferencia.
En definitiva, lo que más importa es tu vivencia. Porque las experiencias del embarazo, el parto y el puerperio no terminan ahí: se convierten en la memoria que te acompañará por siempre, y esto impacta tu bienestar y tu experiencia de maternidad.